la religiosidad
popular es un conjunto de expresiones culturales, de origen familiar, o
de grupos sociales que fueron transmitidas de generación en generación y
hoy día aún siguen vigentes. Estas experiencias podemos contar a las
nuevas generaciones.
Este
es el caso de los cánticos de los “estacioneros” que se caracterizan
por un cierto sentido catequístico; pasión y muerte de Cristo, también
didáctico, narrativo y a veces dialogado, donde no utilizan instrumentos
musicales, sino son frases rítmicas casi incompletas.
Los
estacioneros cantan a dos voces y por momentos tienen la voz un poco
afinada. Cuando cantan a dúo los versos son breves y cuando el coro
acompaña se prolongan los cánticos, porque sus versos son más largos.
En
Paraguay la Semana Santa está cargada de profunda significación
religiosa. La iglesia y parroquias católicas se llenan de fieles, y hay
mucho respeto hacia estos actos de religiosidad en el interior del país e
inclusive en Asunción y sus alrededores.
Así
aparecen los estacioneros que recorren las calles con una cruz, faroles
y sus cánticos lastimeros, que van narrando las diferentes etapas
dolorosas de Jesús. La gente que asiste a las iglesias participan con
mucha devoción e inclusive están dispuestas a escuchar, se vuelven más
tolerantes, todos quieren ser buenos y bondadosos.
Los Miércoles Santo
en el interior del país, también en Asunción: las familias se reúnen en
una casa donde está el tatakua y todos participan en la tarea de
preparar: los alimentos tradicionales las mujeres, y los hombres a hacer
leña, prender el fuego y controlar que el tatakua esté a punto para la
cocción de los alimentos, ante la mirada de los niños que también
participan con mucho entusiasmo en las tareas asignadas. La chipa es
señal de amistad y de compartir con el semejante.
Jueves Santo: A
la mañana se prepara un “karu guasu”, al mediodía la familia comparte
un gran almuerzo y la carne es la favorita; porque el Viernes Santo es
un día de abstinencia y ayuno, no se come carne roja según la tradición.
A la tardecita los pobladores van a la iglesia a celebrar el acto
religioso del lavatorio de los pies y luego la adoración al Santísimo.